Las dudas estaban por todo lado.Sin Mariano Torres. Sin Fidel Escobar. Sin Luis Paradela. Y al frente un Liberia que durante todo el torneo demostró que no estaba en semifinales por accidente.Pero si hay algo que este Saprissa sabe hacer, es crecer cuando más lo ponen a prueba.Los morados volvieron a demostrar por qué La Cueva pesa y por qué este escudo nunca se puede dar por muerto. Con un sólido 2-0 sobre Municipal Liberia, el Monstruo selló su boleto a la gran final del Clausura 2026 y ahora irá por el título frente al Club Sport Herediano.No fue un partido sencillo.Liberia llegó a Tibás dispuesto a complicar la noche. El equipo de José Saturnino Cardozo cerró espacios, luchó cada balón y obligó al Saprissa a trabajar más de la cuenta.Pero apareció el fútbol… y apareció el ADN morado.Cuando todo indicaba que el primer tiempo terminaría empatado, Orlando Sinclair metió un gran centro y Jefferson Brenes sacó una espectacular tijereta para hacer explotar La Cueva al 45+6′. Un gol de esos que cambian partidos… y que hacen creer a toda una afición.Con la ventaja, Saprissa manejó mejor los tiempos. Liberia tuvo que adelantar líneas y ahí comenzaron a aparecer los espacios.Anthony Monreal evitó que el marcador fuera más amplio con varias atajadas importantes, mientras Abraham Madriz también respondió cuando el equipo lo necesitó para mantener el arco en cero.Los minutos pasaban y la clasificación estaba cada vez más cerca.Y cuando el reloj ya marcaba el final, apareció un hombre acostumbrado a estas noches.Ariel Rodríguez convirtió desde el punto de penal al 90+9′ para poner el 2-0 definitivo y desatar la fiesta en Tibás. De paso, el histórico delantero quedó a solo 14 goles de alcanzar el récord de Evaristo Coronado como máximo goleador de la historia del Saprissa.El pitazo final confirmó lo que toda la familia morada quería.¡El Monstruo está de vuelta en una final!Ahora el reto será aún mayor. Enfrente estará Herediano, pero Saprissa llega con la confianza de un equipo que sabe jugar estas instancias y con una afición que volverá a soñar con levantar una nueva copa.Porque cuando llega la hora de la verdad… al Monstruo nunca se le puede dar por vencido.